Serenidad representa a un buceador sumergido en aguas tranquilas, acompañado por peces y por una figura-sombra decorativa que lo refleja de forma simbólica. La escena transmite una sensación inmediata de quietud y equilibrio. No hay tensión ni movimiento abrupto: solo la cadencia lenta de la inmersión.
El título —Serenidad— encapsula el momento en que el cuerpo y la mente se alinean en silencio, suspendidos entre la superficie y el fondo. Bucear aquí no es solo una acción física, sino un gesto introspectivo. El mar no es hostil, es acogedor
Acuarela original 320 x 240 mm.




